•  Uno de cada cuatro profesionales espera que la organización o la consultora de búsqueda y selección les responda en un plazo de dos días.

 El ghosting laboral —la práctica en la que candidatos desaparecen de los procesos de selección sin previo aviso— se ha consolidado como uno de los mayores retos para los departamentos de Recursos Humanos en 2025. De acuerdo con el Informe Global de Contratación de Indeed, esta conducta ha aumentado desde 2023, y representa hoy el principal dolor de cabeza para el 78% de los reclutadores.

Un fenómeno impulsado por un mercado hipercompetitivo

Detrás de este auge, hay tres factores clave que configuran una tormenta perfecta en el mercado laboral actual:

  1. Saturación de oportunidades: Los profesionales más cualificados reciben pueden recibir hasta 4 ofertas de manera simultánea, lo que eleva sus expectativas y reduce su tolerancia a procesos poco ágiles.
  2. Tolerancia cero a la espera: El 73% de los candidatos abandonan los procesos de selección largos y complejos, especialmente si perciben lentitud o desorganización y de acuerdo con Robert Walters, uno de cada cuatro profesionales espera que la organización o la consultora de búsqueda y selección les responda en un plazo de dos días.
  3. Falta de comunicación: De acuerdo con Linkedin, más del 90 % de las personas que buscan empleo dicen que verían con mejores ojos a un empleador que lo mantenga actualizado con su solicitud. 

La tecnología como aliada

Para hacer frente a este desafío, muchas organizaciones están rediseñando sus procesos de atracción y selección apoyándose en tecnología. Hoy es posible automatizar tareas repetitivas, analizar currículums y perfiles mediante inteligencia artificial con base en competencias, mantener una comunicación fluida con los candidatos, programar entrevistas, facilitar la carga de documentos y formalizar la contratación de manera ágil. Incluso, desde el primer contacto, los nuevos colaboradores pueden contar con su expediente digital y contrato firmados electrónicamente.

Estas soluciones no solo agilizan los tiempos de respuesta, sino que también mejoran la alineación entre las expectativas del talento y las necesidades del puesto.

El ghosting laboral refleja una desconexión entre lo que esperan los candidatos y cómo responden las organizaciones. Hoy, la rapidez y la transparencia no son opcionales, por lo que contar con procesos más dinámicos, guiados por datos y centrados en la experiencia del candidato, marca una diferencia real en la capacidad para atraer y retener talento.

El ghosting ya no es una anomalía: es parte del nuevo contexto laboral. Y para enfrentarlo, las empresas deben evolucionar al ritmo del talento que buscan conquistar.